MONTADORES PROFESIONALES


  • Personal propio (cristaleros, cerrajeros)
  • Flexibilidad en el número de siniestros que se pueden atender: capacidad de reacción ante catástrofes mediante la movilidad del personal propio.
  • Formación contínua y exigencia de uso y cumplimiento de todas las normas de prevención y seguridad en el trabajo con cristal.
  • Máxima pulcritud e higiene personal
  • Honradez, respeto y educación en el trato al cliente.